Microvinificación: la respuesta de las bodegas uruguayas a las crecientes exigencias del mercado local - Vinos Uruguayos
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15 Ago Microvinificación: la respuesta de las bodegas uruguayas a las crecientes exigencias del mercado local

Fuente: Montevideo Portal

El pasado sábado 21 en el Museo de las Migraciones, se desarrolló una interesante actividad impulsada por INAVI para promocionar los vinos uruguayos en combinación con una variada y atractiva oferta gastronómica.

Allí, algunas bodegas, como Giménez Méndez con su línea “Búho”, promocionaron vinos elaborados bajo el concepto de “microvinificación”. La experiencia es interesante en tanto este concepto se aleja -o pretende alejarse- de la idea del vino “industrializado”. No necesariamente son mejores vinos los que se elaboran en procesos de “microvinificación”; son vinos diferentes. Las bodegas uruguayas están jugando en varias canchas para enfrentar una coyuntura difícil. El vino de calidad en Uruguay tiene una ligera tendencia a crecer en cantidades de consumo. El público va mutando hacia esos productos. Con la “microvinficación” se da respuesta a la tendencia de mayor exigencia. Este procedimiento es la elaboración cuidada y con mucha artesanía -desde el manejo de las viñas, la poda, la vendimia, la selección de cada uva y las tareas dentro de la bodega. Son vinos que se caracterizan por elaborarse en pequeñas cantidades.

En algunos países el concepto de “microvinificación” está asociado a los “vinos garaje” porque se hacen en pequeñas bodegas. Aquí en Uruguay -en donde también hay “bodegas garaje”- está siendo utilizado por bodegas arraigadas en el escenario vitivinícola uruguayo para conquistar o fidelizar mercados con nuevos productos de calidad. El precio de algunos vinos ya muestra que se trata de otra cosa. Ese valor está dado por la artesanía -poco trabajo mecánico- y por su edición limitada. Ahí aparece el concepto del “valor de lo escaso”.

También se incluye en este paraguas de la “microvinificación” la defensa en todo su esplendor del terroir. Cada suelo, cada zona del país, con características vitivinícolas diferentes, permite trabajar fuertemente la idea del “terroir”. El suelo, el manejo y hasta las levaduras nativas (que marcan un tono de vino porque son las que se “comen” el azúcar del mosto y lo transforman en alcohol), son un valor cada vez más destacado en Uruguay. No es lo mismo un vino de Rivera que uno de Carmelo o de Canelones. Aunque sea la misma cepa, esos vinos presentan capas diferentes.

Hay un elemento que normalmente no se pondera cuando se promociona un vino y es el cariño con que se trata la viña, la uva y la elaboración. Quizás no sea tangible el “cariño”, pero adentro de una botella existe una historia y manos que siguieron todo el proceso del producto. La “microvinificación” es un camino que en Uruguay se está recorriendo con éxito.