Las manchas de vino, ¿cómo las quito? - Vinos Uruguayos
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15 Mar Las manchas de vino, ¿cómo las quito?

Dicen que si derramamos el vino en la mesa, hay que mojar un dedo en el vino y llevárselo a la frente para esquivar la mala suerte. Sin embargo, hay quien lejos de preocuparse por las supersticiones, se preocupa por las manchas y por el cuidado de su ropa de mesa. Aunque las manchas de vino son la pesadilla de muchos, hoy dedicamos este artículo a algunos trucos que bien pueden servirnos para eliminarlas, sobre todo si son recientes y queremos hacerlas desaparecer en ese mismo instante.

No es difícil tener un salero a mano cuando de vino se trata, básicamente porque el momento en el que lo bebemos suele ser el de la comida o el del aperitivo. En casa o en un bar siempre hay un salero.  Derramado el vino, solo hay que echar un puñadito de sal sobre la mancha. El objetivo es que la mancha no se haga mayor y que la sal absorba el líquido. No conviene, sin embargo, dejarla mucho tiempo porque podría ser contraproducente.

Otro remedio que puede ayudar al de la sal descrito anteriormente, es el de echar después sobre la mancha una bebida carbonatada e incolora. Solo hay que dejar actuar las burbujas durante un breve espacio de tiempo.

Para el que tenga más tiempo y disponga de bicarbonato sódico, puede aplicar una mezcla de agua y bicarbonato sobre el vino derramado. Deberá dejarlo actuar durante unas cuantas horas antes de lavarlo de la forma habitual.
Pero las manchas de vino tinto, pueden también ser eliminadas con vino blanco siempre y cuando, lo hagamos inmediatamente después de haberlo derramado. Solo hay que empapar un trapo en vino blanco e ir aplicándolo a base de pequeños toques sobre la mancha de vino tinto.

¿Si se ha secado la mancha de vino?

Y, ¿qué pasa si la mancha de vino tinto se ha secado? Es cierto que las manchas secas  son mucho más difíciles de eliminar, pero no imposibles. De hecho, utilizar leche para eliminarlas suele funcionar. Para ello habrá que introducir la ropa manchada en leche caliente. La dejaremos en remojo hasta que podamos comprobar que la mancha va desapareciendo o perdiendo intensidad y posteriormente, proceder a su lavado habitual.

Y si esto no funciona, siempre podemos ponernos algo más agresivos. El amoniaco ha sido siempre el gran enemigo de la suciedad y en este caso también puede serlo del vino. Deberemos emplear una mezcla compuesta por cuatro partes de amoniaco, una de agua oxigenada y cinco de agua del grifo. Como en la receta anterior, introduciremos la ropa en la mezcla recién preparada durante algunas horas para después aclararla en agua abundante. El siguiente paso ya lo conocemos: la lavadora… y si la alfombra ha sido también otra de las afectadas, podremos aplicar nuestra última receta directamente sobre la mancha y aclarar con una esponja empapada en agua abundante.

Fuente: Bodega Comenage